La otra economía » 2008 » March

Notas archivadas en ''

Octavo Mandamiento: Mentirás (texto de Eduardo Galeano)

Las vacaciones hace ya días que terminaron y se han encadenado con un viaje a Bilbao, a las Jornadas de Economía Crítica, que me ha alejado un poco más de lo que yo pretendía del mantenimiento de este cuaderno.

Aquí en Bilbao, tumbado en la cama del hotel, leo el último texto de Eduardo Galeano publicado hoy en el diario argentino Página 12.

Como siempre, Galeano tiene la virtud de contarnos las verdades del barquero de este mundo al revés de una forma incomparable y que yo disfruto párrafo a párrafo. Así que me ha parecido buena idea compartirlas con vosotros. Aquí están. [Sigue leyendo →]

Unos días de descanso

Creo que es una cortesía mínima para aquellos pocos que de vez en cuando entráis a esta página comunicaros que estaré unos días ausente.

Me marcho a Marruecos a casa de unos buenos amigos a descansar, que falta me hace y creo que me lo merezco –aunque esto último a uno siempre le cuesta poco trabajo creérselo o buscarse razones para justificarlo.

Me dedicaré a beber vino, comer pescado, reír con los amigos, pasear por esta playa, mirar la luna llena y leer.

Por si hay alguien tan curioso como yo acerca de lo que leen los demás, le informo de que me dedicaré a terminar “Mantícora”, la segunda parte de la trilogía de Deptfort de Robertson Davies; seguiré con “Sauce ciego, mujer dormida”, la última colección de relatos de Murakami y a la que tengo ganas de hincarle el diente; y concluiré con la novela de sugerente título “El profesor del deseo”, del siempre inquietante Philip Roth. Entre unos y otros, algunos poemas de Ángel González, in memoriam.

Hasta la semana que viene y que os aproveche esta Semana de Pasión.

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La intocable Europa de los terratenientes

Los ministros de Agricultura de la Unión Europea se han reunido a principios de esta semana para tomar una de esas decisiones que, al menos a mí, me dejan perplejo.

Y es que ante la propuesta de la Comisión Europea de limitar las subvenciones a los grandes terratenientes, los ministros han dicho que, de eso, nanay porque, en su opinión, “cualquier reducción de los niveles más altos de pagos podría causar significativas e indeseables consecuencias en algunos Estados”. ¡Viva el feudalismo y las estructuras medievales de dominación en el siglo XXI! [Sigue leyendo →]

No sabía que yo era tan importante para Heinz Dieterich

No saben ustedes cómo me complace que Heinz Dieterich haya dedicado parte de su valiosísimo tiempo a bajar a la arena y discutir con este humilde caballero, el de la triste figura, según su opinión.

Después de varias semanas desde que publiqué este artículo contra sus planteamientos  en relación con la evolución de la inflación en Venezuela pensaba que había menospreciado tanto mi crítica como mi persona. Circunstancia que, por otra parte, hubiera considerado hasta lógica porque quién soy yo sino un modesto profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga.

De momento, hasta que vuelva de vacaciones y le responda, les dejo con su texto para que aprecien lo poco que entra a discutir lo que yo en su momento le recriminé, esto es, que no entendía lo que ocurría con la inflación en Venezuela. Si quiere que discutamos sobre los fundamentos epistemológicos de la ciencia me parece bien, pero no era esa la cuestión.

 

Ánimo, Lucía

Jorge y Dori, dos amigos picaflores, enamorados como yo de América Latina y dispuestos a hacer su parte en cualquier lado del mundo en donde suenen latidos de que un mundo mejor es y tiene que ser posible, me enviaban ayer este correo.

Sé que no se molestarán si lo hago público porque su denuncia es una más entre las que condenan esa barbarie que, en nombre de una paz que ese gobierno no quiere, se cometió hace días en la selva de Ecuador.

“Conocemos a Chuy y Jorge Morett, de cuando toda la familia vivía aquí en Córdoba y de cuando los visitamos en su casa de México. Es una familia comprometida, militante por los derechos humanos, apoyaban a los zapatistas y a los que desde aquí hicimos todo lo que pudimos por la paz y por que se oyeran sus justas demandas.

No es justo que esta familia esté pasando el calvario de una prensa y un gobierno que no están interesados en reconocer que cuando el ejército colombiano arrasó un campamento de las Farc en Ecuador, arrasaba un campamento con civiles. Jóvenes estudiantes que inoportunamente llegaron a él cuatro horas antes del bombardeo.

A Lucia Morett, la bombardearon, la humillaron y la abandonaron herida.

Ahora la bombardea y la humilla la prensa mexicana e internacional.

Yo no quiero abandonarla”.

Yo tampoco.

¿Pero hubo alguna vez cien vírgenes?

Si ayer me salió la vena irreverente con la Iglesia Católica y su renovación del listado de pecados con los nuevos “pecados sociales”, hoy toca compensar un poco con este cortometraje de la película “Postal” de Uwe Boll.    

A mí me hizo reír, que es de lo que se trata. Que nadie se lo tome a mal.   

 

Padre, confieso que he pecado

Había leído casi de todo –que no casi todo- sobre la globalización. De verdad. Casi de todo.

De esa forma me había dado cuenta de que, en relación con la globalización, una cosa y su contraria son fácilmente defendibles y basta con tomar los datos de una u otra fuente o aplicarles un método econométrico u otro para los resultados se adecuen a la hipótesis de partida y asunto zanjado. Y eso cuando se utilizan análisis cuantitativos, porque cuando el análisis no baja a ese árido terreno lo que prima en la mayor parte de las ocasiones es una imaginación desbordada que no suele casar bien con la tozudez de los hechos.

Pues bien, esta mañana me acabo de llevar la sorpresa de que había algo que ni había leído ni se me había pasado por mi fértil imaginación (prueba evidente de que ésta no es tan feraz como yo creía). [Sigue leyendo →]

Promesas electorales vs. estabilidad presupuestaria: ¿hasta dónde se dejará convencer Solbes?

La victoria electoral del PSOE (aunque lo mismo vale decir para cualquier grupo político que hubiera ganado el domingo) hay que entenderla como el inicio de una legislatura en la que, a partir de la conformación del nuevo gobierno, deberán atenderse todas las promesas electorales que se realizaron durante la campaña.

Así, en la medida en que la política se ha ido mercantilizando mientras se iba vaciando de contenidos la democracia y la participación democrática hasta quedar limitadas al acto de votar -eso que eufemísticamente llaman la “fiesta” de la democracia-, todo el análisis puede realizarse, sin introducir demasiados supuestos restrictivos, en términos cuasi mercantiles. [Sigue leyendo →]

Alberto Montero