¡Que no pare la máquina de fabricar dólares!
Mientras Sarkozy habla de refundar el capitalismo y trata de aparecer en la foto de cuanto conflicto ocurra en este planeta.
Mientras Zapatero patalea porque no lo invitan a la conferencia de Washington en donde se supone -¡qué ingenuidad!- que se reformularán las bases del sistema financiero internacional, insistiendo en que su presencia es necesaria porque dice tener unas ideas de lo más interesante que aportar al debate.
Mientras que los gobiernos de medio mundo hablan de la necesidad de que Estados Unidos asuma que el dólar no puede seguir siendo la divisa clave del sistema monetario internacional aunque nadie se atreva a ponerle el cascabel al gato.
Mientras todo eso ocurre, los Estados Unidos no pierden el tiempo: acaban de firmar cuatro acuerdos de cambio de moneda de más de 30 mil millones de dólares cada uno con Corea del Sur, México, Brasil y Singapur para proporcionarles dólares a esos países a cambio de sus reservas en divisas.
¿Puede quedar aún alguna de duda acerca de quién pagará la crisis cuando el dólar comience a caer? Pues eso.