¡Que alguien pare esta masacre!
¿Cómo hemos de denominar esto para que nuestras conciencias se mantengan en calma? ¿Víctimas colaterales? ¿Males menores? ¿Simplemente errores inevitables?
¿No deberíamos llamarlo tal y como primero nos viene a la mente? ¿No es un niño asesinado por las fuerzas armadas de un estado fascista que ha convertido el victimismo en patente de corso y el terror en el único vínculo de relación con sus vecinos? ¿No es un niño más entre esos 952 niños que el ejército israelí lleva asesinados desde el año 2000 en los territorios palestinos?
Si queréis saber los nombres y apellidos de cada uno de esos niños y cómo murieron podéis encontrarlo en la página web de B’tselem, la organización israelí para los derechos humanos en los territorios ocupados.
Os recomiendo también que echéis un vistazo a la tabla en la que se resumen las estadísticas del conflicto. Los datos hablan por sí mismos.
Y si además queréis leer un magnífico artículo en el que se sintetizan los principales hitos de la barbarie a la que viene estando sometido el pueblo palestino desde la creación del estado de Israel, os recomiendo el que escribió mi amigo y compañero Francisco Palacios, amplio conocedor del tema, y que podéis encontrar pinchando aquí.

Área de discusión - Envía un comentario