Notas archivadas en 'España'

No somos tan diferentes del resto de europeos

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Y es que, al menos en lo que se refiere al tema de la inmigración, no podía ser de otra forma por mucho que se siga pensando -y yo el primero- que “Spain is different”. Debe de serlo para otras cosas.

Si el gobierno de este país decidió en su momento votar a favor de la Directiva de la vergüenza considerándola, en palabras de nuestro presidente del Gobierno, como un gran avance progresista, no es ni más ni menos porque gran parte de la población de este país apoya el tipo de medidas que bajo esa Directiva toman cuerpo.

Basta para sostener esa afirmación con echarle un vistazo a los datos de la última oleada del Barómetro del Instituto Elcano referidos a inmigración. [Sigue leyendo →]

Imagine

Nueve niños como los que aparecen en este video han perdido su vida en las aguas del Mediterráneo cuando sus madres los llevaban consigo en su intento de llegar a las costas españolas y ofrecerles un futuro.

Nueve vidas truncadas en el albor de sus días. Nueve sonrisas que no volverán a brillar. Nueve miradas inocentes que ahora devoran los peces.

Escucha la música, mira las imágenes e imagina que el mundo no fuera una mierda. Difícil, ¿verdad?

Caldera a todo vapor

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Cuando se anunció la composición del nuevo gobierno y se comprobó que Jesús Caldera, ex ministro de Trabajo, ya no iba a formar parte del mismo, hubo un cierto revuelo. Caldera justificó su ausencia del gobierno diciendo que el presidente Zapatero le había encargado “una misión en el terreno de las ideas”. Reconozco que fui un poco malo y pensé: “pues le habrá encargado que tenga alguna, para variar”.

Mi maldad, hasta cierto punto, no estaba muy desencaminada. A Caldera le encargaron que creara un think tank de pensamiento progresista para que nutriera de ideas al PSOE, la Fundación de Estudios Progresistas (para que no cupiera ninguna duda respecto a lo que se pretende cocinar allí dentro), y, al parecer, la misma ya está dando sus primeros resultados.

En el Congreso del PSOE que se está celebrando estos días, Caldera ha comenzado a exponerlos: “la culpa de la crisis es de Bush”. Sin comentarios.

 

Zapatero, el progresista, contra los conservadores socialistas europeos

En una interesante entrevista que se publica hoy en Rebelión, el eurodiputado italiano Vittorio Agnoletto nos cuenta algunos de los entresijos de la tramitación y aprobación de la Directiva de la Vergüenza. Esa que para el presidente de nuestro gobierno constituye un “avance progresista”.

Según nos desvela Agnoletto, esta Directiva nace de un férreo acuerdo entre Zapatero y Sarkozy (de todos conocido por su talante progresista), al que se sumaron la mayor parte de gobiernos europeos –casi todos conservadores en estos momentos, no lo olvidemos- en sus presiones sobre el Parlamento para que aquélla fuera aprobada sin modificaciones.

Es más, la Directiva es un avance “tan progresista” que la mitad del Grupo Socialista del Parlamento Europeo votó en su contra y el 35% se abstuvo. Así que la Directiva de la Vergüenza se aprobó gracias a los votos de los europarlamentarios conservadores que, al parecer, ahora también se han vuelto tan progresistas en su valoración de la misma como Zapatero.

Se ve que el 85% de los europarlamentarios socialistas fue incapaz de percibir la elevada carga de progresía que incorporaba la Directiva en su tratamiento de la emigración y no les quedó más remedio que asumir que eran, en opinión de Zapatero, “unos ignorantes supinos o unos demagogos irresponsables”. ¡Toma ya talante!

Así que parece que en el caso de la Directiva en cuestión ocurre lo mismo que con la discusión acerca de si hay o no crisis en España: sólo él considera que es progresista y sólo él considera que no hay crisis. Los demás estamos equivocados. Que lo sepáis. 

¿Tú que opinas? ¿Hay o no hay crisis?

La misma entrevista al presidente Rodríguez Zapatero a la que me refería ayer estaba presentada en la portada de El País con una de esas frases antológicas a las que nos tiene acostumbrado.

Según nuestro presidente, y en relación a la situación económica española, “es opinable si hay crisis” (ése era el titular de la entrevista) y añadía a continuación: “depende de lo que entendamos por crisis”.

Una vez más, y como frecuentemente ocurre con este presidente, la logomaquia al poder.

Evidentemente, qué entendamos por crisis es esencial para decidir si hay crisis o no; pero la discusión sobre la palabra no puede convertirse en una cortina de humo para evitar enfrentarse a una situación que si no es de crisis se le va pareciendo mucho.

Quizás el símil no sea muy afortunado pero si Zapatero hubiera sido el capitán del Titanic tal vez no hubiera gritado “¡A los botes! ¡Las mujeres y los niños primero!” hasta que no se hubiera visto con el agua literalmente al cuello. Hasta entonces probablemente hubiera dudado entre si el Titanic había chocado con un iceberg o si el agua que corría por los pasillos del barco era producto de que el grumete se había dejado algún grifo abierto.

En cualquier caso, este presidente debería saber que sobre todo aquello que se puede contar y medir no cabe opinión y se impone siempre el resultado de la medición. Y que todos los indicadores económicos indican que si España no está en crisis le falta muy poco.

Así que os dejo con algunos datos económicos por si os sirven para opinar dado que ahora parece que el que haya o no crisis es algo que debemos decidir entre todos democráticamente:

La crisis económica elevará la cifra de parados a 2,5 millones en 2009

El Gobierno revisa al alza su previsión del paro, que llegará al 11% en 2009

La inflación se dispara en mayo hasta el 4,7% y alcanza su nivel más alto en 11 años

La producción industrial cae por segundo mes consecutivo

España se consolida en abril al frente del desplome de la construcción en la UE

La venta de viviendas cae un 31,8% en el primer trimestre

La morosidad de la banca se duplica y alcanza el nivel más alto en ocho años

La caída de la recaudación fiscal fulmina el superávit

La OCDE rebaja al 1,6% la previsión de crecimiento para España en 2008.

El Banco de España alerta que el ajuste de la economía está siendo más pronunciado de lo esperado

El Ibex registra su mayor pérdida en un semestre desde 1990.

En cualquier caso, siempre os podéis ahorrar el esfuerzo y sumaros a lo que opina la mayoría de nuestros conciudadanos: Los españoles, los más pesimistas de la UE sobre la evolución económica. Como queráis.

Zapatero, el progresista

Según el presidente Rodríguez Zapatero “la directiva europea de retorno es un avance progresista”.

Sí, así es, ha leído bien. Es más, a la pregunta de “el hecho de que, por vez primera, se diga en un texto legal que alguien puede estar detenido hasta 18 meses sin haber cometido ningún delito, ¿no es un fracaso para la tradición democrática europea?”, Zapatero insiste y no duda en responder: “No es un desastre, es un avance”.

Si quiere vomitar, pase al fondo a la derecha, por favor.

Nuestros diputados nos ahorran trabajo y ratifican el Tratado de Lisboa

Bueno, pues ya está. Sin que en este país nadie se haya pronunciado a favor ni en contra de un texto que, de entrar en vigor, regirá nuestro destino, condicionará nuestra vida diaria y será utilizado para justificar reformas que irán en detrimento de derechos sociales con la sempiterna cantinela de que “no es cosa nuestra, es una directiva europea que debemos acatar”, nuestros parlamentarios acaban de ratificar el Tratado de Lisboa por mayoría.

De esa forma, lo que era malo para los irlandeses resulta que para nosotros debe ser bueno y si no nos preguntan es porque ni tenemos tiempo para leer el Tratado, ni entenderíamos lo que allí pone ni, de entenderlo, comprenderíamos que eso es precisamente lo que nos conviene.

Así que en el Congreso nos han ahorrado el trabajo y han decidido ellos por nosotros. ¿Que cuántos de los que han votado a favor se han leído el Tratado? Pues, yo estoy casi seguro de que todos, ¿tú no? Sería una falta de responsabilidad aprobar algo de tanta trascendencia como un texto constitucional para Europa sin haberlo leído, ¿no crees?

Esto es España. Aquí no puede ocurrir como en Irlanda que el primer ministro, Brian Cowen, a pesar de pedir la aprobación del Tratado, reconoció que no lo había leído. En España, eso sería impensable. Estoy seguro de que todos los parlamentarios que han votado hoy a favor del Tratado se lo han leído.

De hecho, yo creo que por eso, entre otras cosas, no nos han dejado que lo votemos. Porque no lo íbamos a leer e íbamos a votar al buen tuntún. En realidad, eso es, entre otras lindezas, lo que los líderes europeos reprochan a los irlandeses: que lo han votado sin leerlo ni comprenderlo.

Imagínate que aquí gana el “no” como en Irlanda. En menudo lío metemos a España. Sería ponernos en boca de toda Europa y nosotros, los españoles, si no es en fútbol, eso no lo llevamos bien.

Los costes laborales y la neutralidad del lenguaje

Para que luego digan que el lenguaje es neutral y que los medios de comunicación no están contribuyendo a la progresiva interiorización de un determinado discurso económico de signo marcadamente conservador entre la población.

Así, según destaca El País en titulares, “cada trabajador cuesta a las empresas 2.307 euros al mes”.

Como si el trabajador no aportara su trabajo al proceso productivo y tuviera derecho a una remuneración justa a cambio del mismo. Como si el trabajador no debiera percibir una parte del producto total que contribuye a producir. Como si la remuneración del trabajo sólo fuera un coste para la empresa y no, también, la principal fuente de renta para la mayor parte de la población que no tiene otro recurso para subvenir sus necesidades que ofertar su trabajo. Como si, a pesar de ello, las grandes empresas españolas no hubieran tenido en 2007 beneficios multimillonarios.

En definitiva, como si la culpa de la crisis la tuviera, como siempre, el aumento de los costes laborales. 

¿Un nuevo modelo productivo?

Realmente la capacidad de nuestro presidente del gobierno para vender humo no tiene límites. O no se entera de nada; o sus ministros le engañan; o no tiene ningún tipo de pudor en engañarnos a nosotros. Pocas posibilidades más se me ocurren.

¿Que por qué digo esto? Pues lo digo porque hace un par de días, al reunirse con los agentes sociales para explicarles las líneas de sus planes de futuro y la necesidad de avanzar en la concertación social para evitar conflictividad innecesaria en tiempos de crisis, no tuvo empacho en afirmar que es necesario impulsar un cambio en el modelo productivo.

Hasta aquí perfecto. Es más, era lo mínimo que se podía esperar después de tener en cuenta la situación en la que se encuentra la economía española como consecuencia de la apuesta decidida que se hizo por la construcción durante los últimos años.

Sin embargo, no hay que irse muchos días atrás para encontrar estas declaraciones del acutal ministro de Industria, Miguel Sebastián: “Industria apuesta por fomentar el turismo de la tercera edad y modernizar el ‘sol y playa’” quien, añade, a continuación, que ello tendrá un impacto inmediato y ayudará a reactivar la construcción.

¿Así que es éste el nuevo modelo productivo por el que apuesta Zapatero?

Pues, por un lado, se parece bastante al de finales de los sesenta cuando se decidió que el turismo de sol y playa podía contribuir decisivamente a dinamizar la economía. Y, por otro lado, sigue confiando en hacer todo lo posible por recuperar el sector de la construcción y que sea éste el que vuelva a tirar del carro.

Total, más de lo mismo aunque, eso sí, que por palabras altisonantes no quede. De hecho, se pueden utilizar todas menos una: crisis.

Lo que trabajan las mujeres españolas y nadie les reconoce

Estos datos del Instituto Nacional de Estadística creo que no pueden dejar indiferente a nadie aunque hayan pasado sin pena ni gloria por los medios de comunicación: el trabajo no remunerado desarrollado en el hogar es equivalente al 27,4% del PIB español y, del mismo, el 73% es realizado por las mujeres. [Sigue leyendo →]

Alberto Montero