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Notas archivadas en 'Economía'

La presidencia española de la Unión Europea: lo que mal empieza…

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Después de algunos meses en barbecho, retomo la colaboración con El Observador con este artículo acerca de las primeras propuestas realizadas por el gobierno español para su mandato al frente de la presidencia de la Unión Europea y el revuelo que se ha levantado en torno a ellas.

Podéis leerlo pinchando aquí.

Díaz Ferrán: el empresario modelo para la CEOE

Para muchas personas esta Navidad quedará en su biografía como aquella en la que intentaron reunirse con sus familiares después de muchos esfuerzos para ahorrar dinero para un pasaje de avión y un empresario cínico se lo impidió.

Debería ser también la Navidad en la que al resto de empresarios de este país se les cayera la cara de vergüenza al mantener a ese cínico como el máximo representante de la Confederación de Empresarios. Pero parece que no será el caso.

Evidentemente, lo primero es humanamente mucho más grave que lo segundo. Aquéllo supone tragedias personales dolorosas y concretas; esto, sin embargo, se limita al terreno de lo simbólico: ofrece un retrato del tipo de empresario que tenemos en este país y que se entiende perfectamente reflejado y representado en Díaz Ferrán.

Y no es que no crea que puedan sentirse representados por un empresario en quiebra. No, no es eso. Lo que me indigna es que lo mantengan sabiendo que debe 2,5 millones de euros a sus empleados y 16 millones de euros a la Seguridad Social y, aún así, lo consideren legitimado para representarlos en el diálogo social y sentarse frente a los representantes de una clase trabajadora que, evidentemente, no goza de tanta benevolencia por parte de sus acreedores cuando se trata de atender al cumplimiento de sus deudas.

Lo que me indigna es que haya sido un tribunal de Londres el que obligara a la compañía de su propiedad a dejar de vender billetes por no haber pagado el leasing de los aviones con los que opera y no haya sido un tribunal español el que le haya dado cerrojazo por sus deudas con la Seguridad Social y con sus empleados.

Lo que me cabrea es que culpe a la crisis económica de la quiebra cuando la empresa lleva presentando pérdidas desde el año 2006 (32,6 millones de euros) como si nada pudiera imputársele a su gestión.

Pero lo que ya me parece una inmoralidad de tal calibre que debiera inhabilitarle ante sus pares para ocupar cualquier puesto que los representara es la siguiente declaración: “ante la situación vivida por esta compañía, que en estos tiempos estaba sufriendo huelgas, yo mismo no la hubiera elegido para volar“.

Es decir, el cínico de Díaz Ferrán está planteando que el problema de la compañía eran las huelgas de sus empleados y puede que le parezca hasta desproporcionado que después de llevar entre 5 y 7 meses sin cobrar éstos tuvieran que recurrir a ese mecanismo de reivindicación de sus derechos. Y es que ya se sabe: los trabajadores son unos inconscientes y les gusta cobrar cuando trabajan e, incluso, hasta comer todos los días.

Pero lo que es peor es su insinuación de que esas huelgas debían haber sido las que advirtieran a los clientes de que la compañía no iba bien en lugar de ser responsabilidad de sus propietarios, conocedores de la situación de quiebra de la misma, los que evitaran la estafa colectiva dejando de vender billetes para vuelos que, previsiblemente, no iban a poder operar.

Ese es el hombre que los empresarios de este país quieren que les represente y, con esa decisión, todos se retratan.

Una de piratas

La crisis del Alakrana puso de manifiesto algo que ya era archiconocido: la esquilmación de los caladeros de pesca de la costa de Somalia como consecuencia de la incapacidad de ese estado, arrasado por guerras y hambrunas, para controlar la actividad pesquera de las grandes empresas del ramo.

Sobre esa cuestión, Joaquín Sempere escribió hace unas semanas un magnífico artículo en Público que recomiendo leer pinchando aquí.

Y, una vez contextualizado el problema, creo que no estaría mal ver este video que colgaron los amigos de Diagonal y que puede que cambie nuestra percepción acerca de quiénes son verdaderamente los piratas del Cuerno de África.

Podéis ver el video en cuestión pinchando aquí (tras saltar la publicidad).

No a la venta

Esta semana pasada se estrenó el documental “No a la venta”, un magnífico trabajo sobre eso que llaman la responsabilidad social corporativa, otro de esos conceptos posmodernos que sirven para dejar de llamar a las cosas por su nombre y facilitar que las empresas transnacionales traten de lavar su imagen pública mediante campañas mediáticas al tiempo que se dedican a la explotación irrestricta de los recursos naturales y de las personas.

Os recomiendo que le dediquéis una hora de este domingo a verlo, merece la pena.

Navegando sin brújula en las aguas de la política comercial internacional

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El dogmatismo que percibí durante la lectura de la última parte de este artículo de Jim Porter (“El canto de las sirenas proteccionistas” ) y la preocupación ante las conclusiones que del mismo se derivaban me incitaron a responderle para tratar de abrir el debate sobre un tema que me parece fundamental: el papel del comercio internacional y las posiciones que la izquierda debería tomar en el debate proteccionismo vs. librecambio.

Un debate fundamental en estos momentos en los que aunque al menos de puertas hacia fuera se están cuestionando los pilares de la política neoliberal, sin embargo, en el terreno del comercio internacional todas las declaraciones de los países desarrollados, ya sea por separado o reunidos en diferente número en las distintas cumbres, siguen apostando por un librecambio a ultranza. Algo tendrán que ganar cuando su apuesta es tan clara y no se alza la menor voz disidente al respecto.

Así que aproveché la generosa oferta del editor de Viento Sur, Miguel Romero, para escribir este artículo de respuesta al de Porter.

Krugman , el “post autista”

Ya en el año 2000 un grupo de estudiantes franceses de economía respaldados por algunos profesores lo habían advertido: la economía se aleja cada vez más de la realidad y está convirtiéndose en una rama de las matemáticas aplicadas. Iniciaron entonces un movimiento con un nombre muy expresivo, “Post-Autistics Economics” (o economía post-autista, en español), en clara alusión a la necesidad de superar lo que ellos consideraban que era el estado de autismo en el que había caído la economía, completamente ensimismada y alejada de los problemas sociales.

El movimiento saltó de Francia y se extendió por el mundo y, como en tantas otras cuestiones, correspondió a los estudiantes galos el honor de haber sido los primeros en denunciar el fiasco intelectual en el que se habían convertido los estudios de economía en aquel país y, por ende, en el resto del mundo.

En su manifiesto (que podéis leer en inglés pinchando aquí) criticaban cuatro grandes tendencias en la evolución reciente de los estudios de economía. [Sigue leyendo →]

Los economistas del futuro

He recibido en una de las listas de distribución a la que estoy suscrito una especie de artículo de Geoff Hodgson quien, previamente, advierte al lector en el cuerpo del mensaje de que si éste quiere deprimirse con respecto al futuro de la economía no tiene más que pasar a leer el documento que nos remite.

El documento es una selección de comentarios sobre la concesión del Premio Nobel de Economía de este año a Elinor Ostrom y Oliver Williamson, dos economistas cuyas investigaciones escapan a los cánones de lo que la disciplina suele considerar como ortodoxo o, a lo sumo, como permisiblemente heterodoxo. Esos comentarios están realizados en un blog que se llama algo así como “Rumores del mercado de trabajo de economía” que suele ser frecuentado por alumnos de la licenciatura, doctorandos y jóvenes investigadores de la materia en cuestión.

Como el propio Hodgson señala, los comentarios son expresivos de la ignorancia, de la estrechez de miras e, incluso, del sexismo del que hacen gala las futuras generaciones de economistas.

Y es que la mayor parte de ellos comentan que nunca han escuchado hablar de ella y, por tanto, no merecería dicho Premio (en lugar, claro está, de avergonzarse de su ignorancia). Que, como el Premio Nobel de Economía nunca se había concedido a una mujer, se lo han otorgado por ese motivo y no por la originalidad de su obra que, por cierto, menosprecian porque no está publicada en las revistas académicas de presunto mayor prestigio en la disciplina. Y hay quienes, incluso, no la consideran una economista por su defensa y práctica de la multidisciplinariedad de la que, además, echan pestes porque entienden que contamina la “pureza” de la economía.

Ese es el futuro que nos aguarda: nuevas generaciones de economistas formados en una disciplina cada vez más alejada de la realidad y de sus problemas, incapaz no sólo de aportar soluciones sino, incluso, de prever los problemas y tan soberbia que se considera autosuficiente. Una generación de analfabetos ilustrados, de alquimistas de las matemáticas y las finanzas capaces de especular con la nada rompiendo en mil pedazos los sueños de quienes confiaron en sus profecías. Da miedo.

El contador de la deuda pública mundial

Si pincháis aquí podréis entrar a una interesante página de “The Economist” en la que aparece un contador de la deuda pública mundial que va avanzando conforme ésta se emite. Son las una y cuarenta y cinco de la noche y en estos momentos esa deuda supera los 35 billones (de los europeos) de dólares.

También podéis pinchar sobre cada país y consultar cuál es el saldo de su deuda pública emitida, su deuda pública per cápita o en porcentaje del PIB.

En definitiva, que se puede pasar un buen rato curioseando cómo los gobiernos del mundo buscan la salida de esta crisis recurriendo al endeudamiento y, con ello, alimentando la bola financiera que la ha generado.

Si Pablo Iglesias levantara la cabeza…

Méndez defiende la subida de impuestos y la gestión de la crisis. Eso es un líder sindical y lo demás son tonterías.

 

Políticas económicas frente a la crisis: ¿basta con volver a Keynes o hay que cambiar el mundo?

Mi contribución de este mes en El Observador versa sobre las políticas económicas frente a la crisis y el error en el que creo que se está incurriendo al pensar que el mero retorno al keynesianismo bastaría para superarla. Quien así piensa olvida que el mundo actual se encuentra a años luz de aquél para el que Keynes ofreció sus propuestas y que, por tanto, o cambiamos el mundo para que vuelva a ser el que fue en tiempos de Keynes –algo evidentemente imposible- o habrá que buscar soluciones a esta crisis más allá de los paradigmas económicos convencionales.

Y todo ello sin olvidar que esta crisis esconde algo mucho más profundo: el fin de la hegemonía estadounidense.

Si os interesa, podéis leerlo pinchando aquí.

Alberto Montero