La otra economía » 2008 » June

Notas archivadas en ''

65 horas de trabajo semanales son muchas horas

Los ministros de Trabajo de la Unión Europea están planteándose en estos días aprobar una norma comunitaria que permita ampliar el tiempo de trabajo de 48 a 65 horas semanales. Si no me fallan las cuentas eso significa que se podría llegar a trabajar casi once horas al día seis días de la semana o nueve horas al día si se elimina el domingo como día de descanso.

En unos pocos de años, hemos pasado del debate sobre la jornada laboral de 35 horas semanales a otro que casi la duplica y que, visto lo visto, tiene más visos de avanzar, dado el consenso existente a su alrededor (al que, de momento, se opone España), que las opciones que en su momento tuvo la jornada de 35 horas.

Tantos años de lucha por conseguir avances sociales y mejores condiciones de trabajo se esfuman, día a día, a ritmo de directiva europea. ¿Qué será lo próximo? ¿El retorno de la esclavitud? 

Al presidente del BBVA le parece mal que el gobierno ayude a las familias

Deber resultar muy fácil para el Presidente del BBVA, Francisco González, que en 2007 cobró casi 10 millones de euros por distintos conceptos más otros tantos para su fondo de pensiones particular (que ya se eleva a más de 53 millones de euros) decir en público, ante la crisis que tenemos encima, que “las familias deben hacer sus deberes y no pedir ayudas al gobierno”.

Sí, debe ser realmente fácil para una persona cuyos ingresos equivalen a más de 500 veces el salario medio español acusar de pedigüeños a las familias que están hipotecadas hasta las cejas en la institución que él preside o en otras de su sector.

Eso sí, en la presentación de los resultados del BBVA a principios de año, no dudó en pedir medidas fiscales al gobierno para reactivar la economía. Evidentemente, todas ellas a favor del incremento del excedente empresarial y de la profundización del grado de flexibilidad de la economía y, más concretamente, del mercado de trabajo.

¿Por qué demandaba entonces lo que ahora le niega a otros? ¿Por qué para unos sí y para otros no, señor González?

Bolivia, enfrentamientos de poder

Aquí podréis encontrar una entrevista que me hicieron recientemente sobre la situación en Bolivia y que publican en la Revista Fusión. Una situación que, por otra parte, cada vez es más preocupante.

 

Inmigrados-solución e inmigrados-problema

La polémica existente en Italia en torno al proyecto de convertir la inmigración ilegal en delito está contribuyendo a poner crudamente sobre la mesa los términos del debate sobre esa cuestión y la filosofía utilitarista que domina los planteamientos al respecto de nuestros representantes políticos.

La ministra de Igualdad de Oportunidades italiana, Mara Carfagna, planteó con claridad cómo debe abordarse el fenómeno de la inmigración en Italia y, de paso, cómo se aborda en muchos otros países, incluido el nuestro.

En su opinión, “saber distinguir entre inmigrados-solución e inmigrados-problema es obligatorio para quien quiere garantizar la seguridad de los ciudadanos sin perder de vista el valor de la solidaridad”.

O sea, son inmigrados-solución los que permiten cubrir los huecos de los raquíticos Estados de bienestar mediterráneos contribuyendo al mantenimiento de una red de solidaridad social basada en la familia mediante su trabajo clandestino como asistentes domésticos o cuidando de ancianos y niños. O son inmigrados-solución los que, en condiciones de explotación y, generalmente, de ilegalidad, realizan los trabajos más duros e ingratos, aquéllos que los ciudadanos europeos ya no quieren realizar pero que alguien debe de hacer.

Por su parte, son inmigrados-problema todos aquellos que, cuando llega la crisis, son los primeros en perder su trabajo y andan deambulando sin derechos ni prestaciones sociales a la búsqueda de alguna forma de ganarse la vida.

Quien ayer fue parte de la solución, mañana se convierte en el problema. Y, para cuando eso llegue, el gobierno italiano y la mayor parte de los gobiernos europeos quieren tener la pierna preparada para darles la patada. Ni más, ni menos.

El mundo está loco

El mundo necesita 30 mil millones de dólares al año para erradicar el hambre y posibilitar que 862 millones de personas puedan comer todos los días y no estén a punto de morir de inanición. No lo digo yo, lo dice el Director General de la FAO, Jacques Diouf.

Mientras tanto, en el año 2006, el mundo gastó cuatro veces esa cantidad en armamento. Un monto al que se pueden añadir otros 100 mil millones de dólares, que es el importe al que ascendió el valor de los alimentos desperdiciados, o los 20 mil millones que supusieron el exceso de consumo de las personas obesas en ese año.

El mundo está loco… esto sí lo digo yo, aunque también lo pensará Diouf.

Alberto Montero