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La otra economía

Zapatero reza con La Familia

El presidente Zapatero, laico declarado, acude mañana al Desayuno de la Oración promovido por La Familia, una organización secreta ultraconservadora cristiana con un credo que no tiene mucho que envidiarle al de los Legionarios de Cristo Rey.

Se trata de una organización que ha tenido vínculos contrastados y reconocidos con diversos regímenes dictatoriales africanos, asiáticos y latinoamericanos y en la que,  para más inri, militan los dos parlamentarios de Uganda que están promoviendo una iniciativa legislativa para condenar con la pena de muerte a los homosexuales.

Dicho lo cual viene la pregunta: ¿Aceptaría Zapatero una invitación de una organización española de esa naturaleza? Pues eso.

Si vis pacem para bellum

Obama acaba de presentar su demanda de presupuesto militar para el año 2011, el más grande de la historia de ese país: más de 700 mil millones de dólares. Se ve que interiorizó perfectamente la responsabilidad que le correspondía por la concesión del Premio Nobel de la Paz y está dispuesto a promoverla aunque sea a base de guerras.

Zapatero, Galeano y Haití

Mientras la comunidad internacional alerta sobre la ocupación militar estadounidense de Haití realizada bajo la excusa de la ayuda humanitaria, al presidente Zapatero no se le ocurre otra cosa que decir en el Parlamento Europeo que “ver helicópteros, ver marines que llevan alimentos, ponen orden y salvan vidas a mí personalmente me parece un hecho a aplaudir”.

¿Es que realmente no tienen un asesor que pueda lograr que este hombre sea capaz de mantener una postura de izquierdas en algo que no sea repetir ad nauseam la consigna de que las políticas sociales son progresistas? ¿Es que no hay forma de que en cuanto dice algo que se sale del guión aprendido no meta la pata hasta el corvejón? ¿Es que antes de hablar no ha podido leer nada sobre la historia de Haití para entender el papel que a lo largo del siglo XX han tenido los Estados Unidos en la situación actual del pueblo haitiano?

Son estos momentos los que a uno le hacen sospechar que la promesa y efectiva retirada de las tropas españolas de Irak fue más una decisión de marketing electoral, buscando rentabilizar políticamente el activismo social ligado a las manifestaciones por el “No a la guerra”, que la expresión sincera del rechazo a una guerra de ocupación, a todas las guerras de ocupación. Y, si no, ¿cómo se podría explicar entonces el mantenimiento de las tropas en Afganistán o, ahora, la invasión silenciosa de Haití?

En cualquier caso, para aquellos que quieran conocer un poco más de la incidencia que ha tenido Estados Unidos en ese pequeño país caribeño os recomiendo la lectura de este artículo de mi querido Eduardo Galeano  que se publicó en 2004 en el diario argentino Página 12. Se titula “La maldición blanca”. [Sigue leyendo →]

La presidencia española de la Unión Europea: lo que mal empieza…

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Después de algunos meses en barbecho, retomo la colaboración con El Observador con este artículo acerca de las primeras propuestas realizadas por el gobierno español para su mandato al frente de la presidencia de la Unión Europea y el revuelo que se ha levantado en torno a ellas.

Podéis leerlo pinchando aquí.

En Haití la catástrofe va por barrios

En el distrito de Pétion Ville, en donde residen las personas más acaudaladas de Puerto Príncipe, los efectos del terremoto casi no se han dejado sentir: apenas ha habido muertos y muy pocos edificios se han visto afectados.

Por si alguien le cabía entonces alguna duda, esa es la prueba fehaciente de que lo que ha ocurrido en Haití no es un desastre natural por mucho que así se quiera presentar. Han sido la miseria y la pobreza las que han acabado con la vida de decenas de miles de haitianos; sólo que, esta vez, ha sido de muerte rápida y fulminante. Su destino llevaba años marcado y, sin embargo, nadie le prestó atención. ¿De qué nos sorprendemos ahora?  

¿Qué estamos haciendo por Haití?

Mi amigo Rafa me envía desde Caracas este video en el que se muestran imágenes del infierno en la tierra.

Si escucháis la letra de la canción que lo acompaña, “La noche del Jabalí” de Alí Primera, entenderéis que lo que ha ocurrido en ese país no es nada nuevo. El pueblo que un día se rebeló contra la esclavitud y mostró al resto de esclavos del mundo que ninguna cadena es eterna pero que sólo a través de una revolución se alcanza la libertad se ve hoy doblegado por la fuerza de la pobreza y apuntillado por la ira de un terremoto.

Tantos muertos como veces en un siglo mueve las alas el colibrí. Esos han sido.

Los riesgos de ser niño en Afganistán

La ONG Afghanistan Conflict Monitor acaba de hacer público el escalofriante dato de que a lo largo de  murieron 3 niños al día en ese país como consecuencia directa de la guerra de ocupación mantenida por Estados Unidos con la colaboración, entre otros países, de España.

Esos niños murieron víctimas de atentados, bombardeos y enfrentamientos entre las fuerzas de resistencia y las de ocupación.

¿Hasta cuándo seguiremos siendo cómplices de esa masacre?

Feliz 2010

Llega el momento de despedir un año y de prepararse para recibir a otro. Se supone que son momentos de revisión, de reflexión y de propósitos de enmienda y a eso dedicaré algunas horas y paseos durante este fin de semana alargado que nos regala el nuevo año nada más comenzar (¡eso es entrar con buen pie!).

Habrá que pensar en cómo pasó este año que ya muere. Seguro que en lo primero en lo que pensaré será en cómo esos años van transcurriendo cada vez más rápido. Habrá que pensar en que uno ya va teniendo una edad en la que hay que vigilar la salud si quiere seguir contándolo. Habrá que pensar en todo lo que se ha ido ganando y en lo que se ha perdido para conseguirlo. Habrá que pensar en todo lo que falta por consolidar y en lo que hay que dejar que acabe derrumbándose. Habrá que pensar en dar gracias por ser moderadamente feliz y en agradecérselo a quienes contribuyen cada mañana a ello. Habrá que ser, en definitiva, agradecido por todo y a todos; no tengo razones para otros sentimientos.

Por eso, y a modo de regalo por el año que acaba, para todas y todos los que os habéis mantenido ahí, ya os conozca personalmente o no, os dejo un fragmento de la música que escucho estos días.

Son versos de un poeta de mi tierra, Manuel Alcántara, en la voz profunda y el sentimiento cálido de Mayte Martín. Todo un regalo para el alma.

¡Feliz año!

Díaz Ferrán: el empresario modelo para la CEOE

Para muchas personas esta Navidad quedará en su biografía como aquella en la que intentaron reunirse con sus familiares después de muchos esfuerzos para ahorrar dinero para un pasaje de avión y un empresario cínico se lo impidió.

Debería ser también la Navidad en la que al resto de empresarios de este país se les cayera la cara de vergüenza al mantener a ese cínico como el máximo representante de la Confederación de Empresarios. Pero parece que no será el caso.

Evidentemente, lo primero es humanamente mucho más grave que lo segundo. Aquéllo supone tragedias personales dolorosas y concretas; esto, sin embargo, se limita al terreno de lo simbólico: ofrece un retrato del tipo de empresario que tenemos en este país y que se entiende perfectamente reflejado y representado en Díaz Ferrán.

Y no es que no crea que puedan sentirse representados por un empresario en quiebra. No, no es eso. Lo que me indigna es que lo mantengan sabiendo que debe 2,5 millones de euros a sus empleados y 16 millones de euros a la Seguridad Social y, aún así, lo consideren legitimado para representarlos en el diálogo social y sentarse frente a los representantes de una clase trabajadora que, evidentemente, no goza de tanta benevolencia por parte de sus acreedores cuando se trata de atender al cumplimiento de sus deudas.

Lo que me indigna es que haya sido un tribunal de Londres el que obligara a la compañía de su propiedad a dejar de vender billetes por no haber pagado el leasing de los aviones con los que opera y no haya sido un tribunal español el que le haya dado cerrojazo por sus deudas con la Seguridad Social y con sus empleados.

Lo que me cabrea es que culpe a la crisis económica de la quiebra cuando la empresa lleva presentando pérdidas desde el año 2006 (32,6 millones de euros) como si nada pudiera imputársele a su gestión.

Pero lo que ya me parece una inmoralidad de tal calibre que debiera inhabilitarle ante sus pares para ocupar cualquier puesto que los representara es la siguiente declaración: “ante la situación vivida por esta compañía, que en estos tiempos estaba sufriendo huelgas, yo mismo no la hubiera elegido para volar“.

Es decir, el cínico de Díaz Ferrán está planteando que el problema de la compañía eran las huelgas de sus empleados y puede que le parezca hasta desproporcionado que después de llevar entre 5 y 7 meses sin cobrar éstos tuvieran que recurrir a ese mecanismo de reivindicación de sus derechos. Y es que ya se sabe: los trabajadores son unos inconscientes y les gusta cobrar cuando trabajan e, incluso, hasta comer todos los días.

Pero lo que es peor es su insinuación de que esas huelgas debían haber sido las que advirtieran a los clientes de que la compañía no iba bien en lugar de ser responsabilidad de sus propietarios, conocedores de la situación de quiebra de la misma, los que evitaran la estafa colectiva dejando de vender billetes para vuelos que, previsiblemente, no iban a poder operar.

Ese es el hombre que los empresarios de este país quieren que les represente y, con esa decisión, todos se retratan.

Felices fiestas

No me gusta la Navidad. No sé por qué; no hay razón objetiva pero cuando llegan estas fechas me parece que la irracionalidad consumista en la que vivimos durante todo el año se manifiesta en toda su crudeza.

Han conseguido que convirtamos unas fiestas que debían estar basadas en el recogimiento y la fraternidad en una orgía del consumo adornada de derroches luminosos y en la que las carencias de quienes no tienen ni para ser ni para dar se hace más hiriente.

No tengo nada contra aquéllos a los que le gusta. Faltaría más. Para gustos los colores, que diría alguno. Pero, insisto, a mí no me gusta, lo que no quita para que no acabe sometiéndome a la mayor parte de sus liturgias a regañadientes y de mala gana.

Eso sí, lo que no hago de mala gana es felicitar a quienes habéis seguido este blog a lo largo del año, a los amigos de siempre y a los que he tenido la suerte de encontrar en este año, a mis seres queridos y a aquellos que siempre están ahí cuando los necesito porque saben que me tienen cuando necesitan de mí.

A todas y todos os deseo felicidad en estas fiestas. Pero no una felicidad abstracta y difusa sino una que sea concreta y precisa. Una que os haga sonreír cuando estéis tristes, que os inunde el pecho cuando sintáis emoción, que os haga llorar cuando sintáis un abrazo, que os haga ser mejores cada día porque sólo así el mundo podrá ser más acogedor para todos.

Para todas y todos, ¡mucha felicidad!

Alberto Montero