Cumbre de la Madre Tierra
Ayer comenzó en Cochabamba la Cumbre de la Madre Tierra. La mayor parte de los medios de comunicación de masas apenas se han hecho eco de la convocatoria, expresión inequívoca de que el hecho de que se reúnan personas y gobiernos que realmente están preocupados por lo que le ocurre al planeta y que, además, son capaces de formular propuestas alternativas para otro mundo posible no es noticia. Otro gallo hubiera cantado si Obama se hubiera dado un paseíto por allí repartiendo palmaditas en la espalda.
La desatención informativa sobre esta Cumbre contrasta con la hiperinflación de la que fue objeto la de Copenhague a pesar de que los resultados de ésta fueron tan pobres como, previsiblemente, serán los de aquélla. Los de Copenhague porque ni había ni hay voluntad política de hacer nada para frenar el deterioro del planeta siempre que ello sea a costa de unas décimas del PIB; los de Bolivia porque existiendo voluntad política entre los presentes, carecen de poder real para implementar sus propuestas.
La resultante es la misma: un mundo que agoniza y al que volvemos la espalda.
Mi querido Galeano escribía ayer en Página 12 unas palabras dirigidas a los presentes justificando su ausencia y animándolos a luchar por los derechos humanos y por los derechos de la Naturaleza que, en sus palabras, son dos nombres de una misma dignidad.
Aquí van sus palabras: [Sigue leyendo →]

